Mis papás me habían criado en un hogar cristiano, con creencias que eran parte integral de mi educación y enseñanza.
Había visto como mi mamá luchaba por salvar su matrimonio en varias ocasiones, parecían esfuerzos en vano, ya que luchaba sola pues mi papá nunca puso de su parte para hacerlo funcionar; la única razón por la que no se había ido era por sus 4 hijos y posiblemente lo que el estatus social le mostraba como correcto, lo que la comunidad le indicaba, ese espejo que la sociedad muestra como correcto, y no necesariamente porque fuera lo que el quisiera.
Era el sueño de mis papás una casa grande donde vivir, un castillo de mentiras y apariencias, y cuando finalmente lo lograron mi papá decidió irse a vivir con su nueva familia.
Había recién cumplido yo 19 años y decidí que no quería seguir viviendo cerca de esa casa, que me recordaba todos los fracasos que ellos habían estado tratando de esconder por tantos años, y me fui lejos donde esas reglas morales obligadas ya no iban a estar. Las frases: -"Mi casa, mis reglas" o "Mientras viva en mi techo se hace lo que yo diga"- me perseguían y quería hacer y tomar las decisiones que yo quería y a mi manera.
Fue así como inicie mi propio camino, completamente indignada por el actuar de mi papá, que me exigió tanto y me impuso todas estas reglas, que al fin y al cabo fueron todas las mismas que él rompió. Estuve tan enojada con el por tanto tiempo que durante un año, seguido a descubrir la infidelidad de 5 años hacia mi mamá con una amiga de la familia y de la iglesia; que cada vez que hablábamos le recriminaba la pobre elección que había hecho. No estoy implicando en ningún momento que mis padres no me hubieran dado todo el apoyo y cariño necesario para crecer feliz, pero nadie a ninguna edad está listo para recibir la noticia de que su familia se estaba disolviendo, y menos debido a semejante razón.
Mi mamá siempre trabajó lejos y no veía a mi papá durante periodos extensos, tenía problemas psicológicos grandes y periodos de depresión debido a traumas bastante fuertes en su niñez, y siempre fue sumisa a lo que mi papá le dijera, fuera la razón que fuera que lo conllevó a las decisiones que tomó no considero que sea justificado.
Yo siendo la mayor de los 4 y la única mujer siempre se puso sobre mi más responsabilidad, pero no me quejo, considero que todas las cosas que he tenido que enfrentar me han hecho lo que soy hoy.
A los 16 conocí al individuo 1 que fue bastante importante en mi vida. Él inició como mi mejor amigo y en realidad eso es lo que fue únicamente. No es de extrañarse que una adolescente desarrolle un enamoramiento hacia un amigo y ciertamente fue bastante cercano durante los siguientes años.
Su actitud hacia mí y hacia lo que me pasaba fue lo que desarrolló mi apego hacia él, hasta que un día me dijo que tenía novia y que estaba embarazada. Fue bastante duro considerando que tenía 17 años y había pasado un año entero pasando mucho tiempo con él, y mi mamá tuvo que quedarse noches enteras consolándome mientras lloraba porque sabía que ya nunca iba a volver la oportunidad de decirle lo que sentía.
Luego de esto la comunicación entre él y yo disminuyó y yo estaba ocupada en mi propio mundo y poco a poco lo fui sacando porque honestamente era lo correcto.
Un día casualmente nos topamos después de casi 7 meses de no hablar, él me pidió mi numero y una semana después me llamó. Me contó que ya no estaba con la mamá de la bebé que había tenido y que tenía que acompañarlo a el bautizo de la bebé y accedí. Ese día le entregue una carta, le dije que la tenía que leer cuando estuviera solo. Y así fue.
Pasaron los días y el no llamaba, no me decía nada, lo vi cerca de mi casa de lejos y nada. Hasta que un día decidí llamarlo y preguntarle que era lo que había pasado y me dijo que nos viéramos para hablar, y así fue como terminé accediendo a ir a la casa de él.
Muchas cosas habían pasado en el período en el que no nos hablábamos y antes del bautizo supongo que no habíamos tenido suficiente tiempo para hablar de todo lo que había pasado, así que esta vez íbamos a hablar de todo lo que había pasado.
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